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Quilmes Way en Campo Aventura, Salto.
18 y 19 de Abril de 2009

Por Javier "Cata" Dolso

Sil quería correrla y empezó a entusiasmar gente, armamos equipo con ella y Diego y en la semana previa mirábamos el pronostico todos los días, es que para el sábado se anunciaba lluvia en Salto, después decía llovizna y el viernes anunciaba nublado, tal cual estuvo el sábado, solo les falto decir, que el viernes a la noche llovería, conclusión, caminos llenos de barro, presagio de carrera dura y pesada.
Llegamos al mediodía a Salto nos inscribimos, instalamos las carpas en el camping y almorzamos. El tiempo volaba, armar bicis, charla técnica y pasadas las 17 largamos. Ritmo fuerte, casi el de una YPF, muy parejos todos los equipos por el costering del río, cruce de 2 puentes ferroviarios, Sil me apuraba en los durmientes, pasamos por el balneario y por un trabado sendero entre arboles llegamos a la ruta, cruzamos el puente y regreso hacía el balneario a buscar las bicis, fueron casi 10 km bien resueltos.

Ya empezaba la navegación en esta etapa de mountain, en su mayoría por caminos vecinales, mejor sería decir “lodazales” vecinales, marcamos el PC en Molino Quemado, ahora encontrar el control de paso, para luego buscar, a campo traviesa, un puente ferroviario por donde cruzar el río Salto, y de allí llegar al camino, fueron 800 mts por un campo de soja tapizado con barro, gasto extra de energía y lavado obligado de los cambios y descarrilador, primordial para evitar roturas que te dejen OUT. Sil y Diego siguieron, me costo alcanzarlos, y cuando tomamos el camino paralelo a las vías, al doblar aun con precaución, pum, Diego al suelo, que pasó?

La trasera semidesinflada hizo “patito” en el barro, si, pincho! Seguimos un poco más y paramos, la inflamos bien y pudimos llegar al campamento, zafamos!!!
Ya era de noche, pasamos a retirar por el control el plano de la ciudad para buscar 4 PC, el cementerio, la plaza, un club y el velódromo, fuimos redonditos y muy rápidos, ya estabamos en los kayak, nuestra parte flaca! Acá teníamos que pasar el molino quemado, donde los bomberos iluminaban el río para esquivar los escombros y paredes semisumergidas y luego de un puente encontrar al PC para volver al balneario. A mitad de camino plash, hombre al agua, justo en la parte más profunda, empapado, llegue con un frío terrible!
Ahora hacíamos el stop obligatorio, una ó dos horas? Había que cambiarse, comer, arreglar la pinchadura, limpiar las bicis! Tomamos las dos? Si, si, tomemos las dos!

Nos reabastecimos muy bien de energías y líquido y bien abrigados e iluminados salimos a transitar los 75 km de mtb.


Las dos horas de descanso fueron muy buenas, en poco más de hora cuarenta estabamos en Río Dulce, donde el PC se ubicaba en el cuartel de bomberos, a quienes agradecemos que nos prestaran aceite para lubricar las cadenas, previa limpieza. En estos primero 28 km solo nos cruzamos con Fabio y Vivi, otro equipo del gym, todo el camino solos, claro el resto opto por parar una hora! Ya en el cuartel encontramos 2 equipos y apenas salimos, uno volvía abandonando. Adelante se veían luces rojas, no estabamos solos, pasamos varios equipos, cruzamos por un puente el río Salto y por un camino recto nos dirigimos al PCV en la escuela abandonada, aún nos quedaban más de 20 km y dos PC. Sil a esa altura ya tenía sobre sus espaldas varias desparramadas en el barro, y este, en lugar de disminuir, aumentaba a medida que nos acercábamos a Salto.

La condicionaba a ir con precaución, Diego la esperaba y al ir solo, sin hablar, el sueño cerro mis ojos, fue un instante, me imagine en la banquina, los abro y aún estoy en el camino, zafe! Lo espero a Diego y me pongo a charlar, el sueño se va.
Casi 5 horas después estamos en el campamento, segundos en la categoría y terceros en la general, bárbaro! La estrategia de parar dos horas y salir fuertes daba sus frutos!
Cambio de ropa, carga de líquidos, chocolate y sándwichs que nos prepararon Fede, Walter y Hernán (Gracias! Asistentes de lujo). Salimos al trekking de unos 24 km con la Negrita, una perra del camping que dormía debajo de la mesa y nos acompaño todo el recorrido.
Pasamos el primer PCV en la quebrada, la ruta, y unos metros más adelante tiramos rumbo al monte, próximo PCV, a campo traviesa, ayudando a la Negrita a cruzar los alambrados y compartiendo algún trozo de sándwich y chocolate. Encontramos dentro del monte el PCV y por un lote de soja que bordea el monte caminamos rumbo al PC siguiente, nos marcaron el pasaporte y a seguir.
Ahora el sueño busca el cuerpo de Silvia, salir del reparo del monte hace que el fresco viento la despierte, más adelante la obligamos a lavarse la cara. Nos pasamos de largo en la tranquera abandonada y al volver a buscar el PCV, creo al saltarla, perdí el mapa! De terror!!!

Aún teníamos que buscar 2 PC, uno en una casa abandonada y el otro sobre el margen del río Salto en la desembocadura de un arroyo, había leído el mapa, algo recordaba!
Al pasar el último nos encontramos con 2 equipos, uno mixto, pero no es el primero, como? No veníamos segundos nosotros? Pasa que deben una hora de stop. Lo mismo, aumentamos el ritmo y hacemos un campo traviesa para alejarnos. Ya estamos en el balneario después de más de 5 horas.
Esta vez saque el asiento, para hacerlo más estable y a remar, son 13 km entre ida hasta el PCV y vuelta, aparecen muchos equipos, cruzamos dos mixtos a la vuelta, Diego enloquece, Cata apúrate, nos van a alcanzar, me bajo del kayak y corriendo unos cien metros lo dejo en la explanada, ya Sil y Diego se abrazan, profe, estás llorando? Todo es alegría, subimos corriendo las escaleras y unidos pasamos en arco de llegada.
Durísima carrera, pesada por el terreno tan húmedo y barroso. Feliz por disfrutarla, terminarla enteros y con un podio más del Way!!!!

Javier “Cata” Dolso - Quilmes Way Team, equipo N°12
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