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9º Megadescenso Giulio Cesare - Villa Cura Brochero, Córdoba. 8 de Noviembre de 2009
Por Graciela Rebaudo
Fotos Marcelo "El Pelado" Perez

Esta es una carrera que hice el domingo 8/11 en las Altas Cumbres, provincia de Córdoba. Una carrera distinta a todas, es un mega descenso de 40 kilómetros. Cuando el Cata, un loco lindo del Way me habló sobre lo heavy que era me encantó y ahí empecé a querer convencer de  a uno a todos los que entrenan MTB pero las respuestas eran..  “estas loca!!!” “no, hagamos otra!” y así se repetían todas hasta que lo hablé con la negra Jose y ahí nomás nos pusimos en contacto con la página, hicimos el depósito y a armar el bolso.
Llego el día, la charla previa nos dejó tranquilas, al contrario de otras que te pintan la carrera como imposible. Cenamos en un lugar relindo y a la camita, nos despertamos a las 9, llevamos las bicis a un lugar donde un camión las trasladaba hasta los 41 Km. arriba, donde nosotras en taxi nos íbamos a dirigir con casco, guantes y mucha energía.
Y bueno, fue genial bajar del taxi y ver 480 ciclistas pedalear de un lado a otro, la largada se hacia en tandas, primero la elite, después los sub 23, los master, juveniles y al final las mujeres, un ramillete de chicas que solo sumaban 31 (entre tanto varón nosotras) le dije a la negra que somos pocas las valientes y nos reímos sin saber que la realidad era que había que ser realmente valientes para hacer esta carrera.
Y largamos, un poco apunadas con falta de aire pero las ganas eran mas que todo eso que nos estaba haciendo la altura y el lugar. Los primeros 6 kilómetros fueron realmente MTB, terreno con bajadas, trepadas, rocas, pasto, tierra, ripio y una adrenalina total.

Gritábamos al caer de una roca y tocar el suelo, que bueno! me encantaba pero a la negra noooo, sufría pero se la bancaba, en un momento salimos a una ruta en la montaña, fueron 3 kilómetros y cuando nos internamos en un camino me di cuenta que el Cata no me había exagerado, era terrible, apretando los dos frenos suavecitos no podía bajar de 44km y ver a los banderilleros hacer señas desesperados porque delante había un precipicio y no tenia ni guardarrail ni una roca para contenerte, guau, se me salía el corazón, y bueno, cuando me  abría agarraba una arenilla que existe porque hace 8 meses que no llueve y esa arenilla hacia que la bici derrapara y yo terminara tirada, golpeada, llorando desconsoladamente del dolor y de la bronca. Fueron 4 caídas, todas violentas, atrás mio pegada Jose que también venía rebotando contra el piso.


Faltaba poco, nos dimos cuenta porque ya empezamos a ver gente alentando y si, llegamos a la vera del rió, un coastering por supuesto lleno de piedras gigantes, no podía ser de otra forma el final. Un señor nos preguntó el numero y nos señaló un puente y dice “200 metros finales…” y ahí parados estaban mi hijo y el novio de Jose, se me cerro la garganta y me invadió una angustia que estalló al cruzar el arco y abrazarme con mi amiga y llorar, llorar como pocas veces me pasó. Haber finalizado esta carrera fue muy fuerte, nunca imaginé poder hacerlo, tuve mucho miedo y la tensión me destruyó los brazos.

El broche final, mi hijo avisándome que tenia podio, las viejitas Master C (mas de 50) solo fuimos 5 y yo había llegado en el quinto puesto. Jajaja en el podio me sentía rara, tenía al lado mio a 4 grandes, no por la edad sino por lo que significan en el ciclismo.
Mi hijo y mi amiga Jose abajo sacándome fotos! Ya estamos pensando en el Megadescenso del 2010.
Gracias negra por haberme acompañado en este desafió y a vos Cata por confiar en que la iba a terminar…